lunes, 30 de diciembre de 2019

Acoso

“A buen entendedor, pocas palabras.” (Refrán)

Una conducta ofensiva  que incomoda a otro, incurre en un acoso. Ese hostigamiento genera disconformidad con sus diferentes facetas y recursos. Los de mayor difusión son aquellos que se dan en el ámbito escolar, laboral y sexual. El uso de la tecnología complementa las agresiones físicas y psicológicas.
El sabio monje Buda, en una de sus inteligentes enseñanzas, advierte: “La lengua es como un cuchillo afilado, mata sin extraer sangre.” Las palabras agresivas intimidan con sus miedos y desánimos. El provocador agrede escarneciendo con apodos, burlas y menosprecios.
El dramaturgo y poeta francés Moliere (1622-1673) recuerda que: “Cuanto mayor es el obstáculo, más gloria hay en superarlo.” ¿Por qué? Porque el filósofo y poeta estadounidense Ralph Waldo Emerson (1803-1882) afirma: “La confianza en sí mismos es el primer secreto del éxito.” Por eso, ante situaciones adversas, una actitud positiva permitirá resistir a las experiencias negativas. Eso es la capacidad de resiliencia que se sobrepone a la adversidad, con recursos efectivos. 
El proceder que perturba con ofensas o amenazas se puede insertar en el ámbito jurídico, entre los cuales se encuentra el acoso.