Tregua.
"Treguas no son paces." (Refrán) El dicho popular lo expresa todo. Es una advertencia: las agresiones pueden reanudarse. Tomarse un respiro en las discrepancias no es una solución definitiva, pero es un alivio que ayuda a recapacitar. El disponerse a negociar en una situación de beligerancia, es un camino posible para un armisticio. En la Nochebuena de 1914 se dio la Tregua de Navidad, a lo largo del frente occidental de la Primera Guerra Mundial. Los soldados británicos, franceses y alemanes, por unas horas, cruzaron las trincheras e intercambiaron saludos navideños. El político francés Pierre Joseph Proudhon (1809-1865) alega: “La paz obtenida con el filo de la espada no es más que una simple tregua.” La imposición por la fuerza no tiene durabilidad; sólo puede ser una interrupción frágil. Tomarse una tregua, en el lenguaje coloquial, alude a la necesidad de un descanso para reflexionar y adquirir nuevos impulsos. El escritor estadounidense Henry David Thoreau ...









