viernes, 19 de noviembre de 2010

Para sonreir y reflexionar

Conversar o no conversar.
En el cine se daba el estreno de una película de renombre. La trama no era interesante para una pareja que se hallaba entretenida conversando. Una espectadora, ubicada en la butaca de atrás, se atreve a recriminarlos:
- ¿Pueden ustedes dejar de hablar?
El interpelado atónito pregunta:
- ¿Se puede saber por qué?
- ¡Sí! ¡Por el simple hecho de que no puedo escuchar!
- No es necesario que usted escuche.
- ¿Cómo que no es necesario que escuche?
- ¿A usted qué le interesa lo que hablamos? Sepa usted que somos novios?

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