domingo, 29 de marzo de 2015

Otra devaluación


“No te des por vencido, ni aun vencido.” (Almafuerte)

Cuando la autoestima decae, a causa de uno mismo o de los demás, la persona se devalúa. Un remedio adecuado para la superación individual es rescatar con optimismo lo positivo de la vida.

Sabio es el refrán que dice: “nadie es juez en su propia causa.” La estimación que uno tiene de sí es una evaluación apoyada más en los sentimientos y en las emociones que en la razón. Es una calificación subjetiva afectada por las posibilidades y las limitaciones, los logros y las decepciones. La conducta pública como privada se ve influenciada por lo genético y lo cultural.

Samuel Langhorne Clemens (1835-1910) escritor, orador y humorista estadounidense, cuyo seudónimo es Mark Twain, afirma que: “Ningún hombre puede sentirse cómodo sin tener su propia aprobación.” La correcta aceptación de sí mismo se obtiene por la coherencia en el modo de pensar, de sentir y de proceder.

Elevar la autoestima disipa cualquier otra devaluación que hace más trastornos que la monetaria.

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