viernes, 8 de octubre de 2010

Para sonreir y reflexionar

¿Razón suficiente?

Apenas pasado unos cinco minutos, quien había recibido un dinero prestado, lo devuelve inmediatamente a su dueño.
- Pero hombre, recién te lo presté y me lo devuelves. ¿Por qué tanta prisa?
- El motivo de mi prisa es porque son falsos y nadie me lo querrá recibir.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.