sábado, 21 de diciembre de 2013

59 entre 65


 “Donde hay educación no hay distinción de clases.” (Confucio)

La numerología se halla fuera de la disciplina matemática y es considerada una pseudociencia. Es una práctica, según tradiciones y creencias, que vaticina en base a los números del sistema decimal.

¿Quién no se inquietó por algo que soñó alguna vez? Muchos aficionados a la quiniela, al recordar la representación onírica que han tenido, apuestan dinero en alusión a un número insinuado. Por ejemplo, si  sueñan con plantas juegan al número 59 o si dormidos evocan imágenes que esbozan a un cazador, juegan al número 65.

Recientes versiones periodísticas dieron cuenta que nuestros educandos fueron evaluados en referencia a la calidad educativa demostrada y del puesto 58 descendieron al 59 entre 65 países participantes. Guarismos estos que pueden ser considerados o no, por quienes juegan a la quiniela.

La educación no es una variable independiente de lo social. No se han de dar respuestas aisladas a un tema tan complejo, que exige una política constante y bien definida. Pero, cuando de enseñanza aprendizaje se trata, los dígitos mencionados son  una seria advertencia que exigen una prevención inteligente y una gestión eficaz, con planificaciones estratégicas, para no dar cabida al azar, porque:”toda desgracia es una lección.”(Proverbio turco)

domingo, 1 de diciembre de 2013

Bronca


Al experimentar desazón por algo o por alguien, ¿quién, alguna vez, no expresó su bronca con vehemencia? Al respecto, el diccionario de la lengua española la denomina como  una irritación,  disgusto o enojo que se da  por  una irregularidad  individual o social.  De ahí las expresiones: “me  da  bronca” o  “tirar  la bronca.”

El tango titulado  “Bronca” fue grabado en  julio de 1963. Edmundo Rivero compuso su música y Mario Battistela  es el autor de la letra  que  crítica  la modernidad por  descalificar  al  decente y honrado. Rememora  a ese otro  tango  de  Enrique Santos Discepolo,  quien  allá por el año 1934 adjudica el malestar existencial  al “¡Siglo veinte, cambalache, problemático y febril…!”
En el año 1970, Pedro y Pablo, banda conformada por Miguel Cantilo y Jorge Durietz, autor y coautor respectivamente, interpretan “La marcha de la bronca.”  En ella expresan   su pesadumbre porque: “No puedo ver tanta mentira y tanto desastre organizado.”  “Bronca porque matan con descaro pero nunca nada queda claro.”  Pero, a pesar de todo, manifiestan  su  ilusión: “Bronca que también es esperanza…”  

¿Las causas?  Pueden ser múltiples y  variadas. El acierto está en descubrir los motivos para  proceder racionalmente  y acertar equitativas  soluciones. En toda convivencia  el conflicto siempre está latente. El saber apaciguar los ánimos depende del  nivel de inteligencia que se tenga  y de la buena voluntad que se brinda. ¿Por qué? Porque: Con el puño cerrado no se puede intercambiar un apretón de manos. (Indira Gandhi)